Estamos aportando claramente por el almacenamiento descentralizado. La instalación de baterías distribuidas en hogares, industrias, comunidades energéticas y edificios públicos permite no solo aprovechar mejor la producción local de renovables, sino reforzar la resiliencia del sistema eléctrico frente a apagones. Los repetidos cortes de suministro sufridos en el archipiélago —especialmente en Tenerife, La Gomera, La Palma— han sido una llamada de atención que no podemos ignorar. La reciente declaración de emergencia energética por parte del Gobierno de Canarias evidencia que no estamos ante incidentes aislados, sino ante una muestra clara de la fragilidad y obsolescencia de nuestro sistema eléctrico. En territorios insulares sin interconexiones externas, contar con sistemas distribuidos de almacenamiento es una garantía de continuidad del suministro ante cualquier fallo en la red principal.
Desde el Cabildo, estamos impulsando proyectos en diversos sectores verdes, algunos ya consolidados y otros en pleno desarrollo. Creo firmemente que Gran Canaria se convertirá en un laboratorio para probar nuevos nichos de actividad verde, además de generar oportunidades laborales sostenibles.
El liderazgo e implicación de las instituciones públicas es, sin lugar a dudas, clave, pero estas propuestas van mucho más allá de lo que se pueda proponer desde el Cabildo. Necesitamos que toda la sociedad grancanaria, desde las empresas y los consumidores hasta los ayuntamientos, así como la comunidad universitaria y tecnológica, se impliquen más de lo que ya lo hacen si queremos tener éxito.
Ya no nos pueden valer ni los discursos desarrollistas como tampoco los ultraconservacionistas de hace tres décadas. Estamos en el año 2023 y no podemos proyectar nuestro futuro basándonos en ideas y realidades de hace 30 años. Tenemos que avanzar sabiendo que debemos descarbonizarnos, ser más resilientes e iniciar una revolución "circular" en nuestra economía. En ello nos va nuestra supervivencia.
Continuar haciendo lo de siempre, seguir profundizando en el actual modelo de desarrollo no parece que sea una buena receta de cara al futuro. La mitigación y adaptación al cambio climático pasan por desarrollar la economía circular que va a generar actividad económica, así como empleo verde y de calidad.